Que bueno es que aquello que te hacia sentir sumamente detestable y oscuramente una porquería se fue derritiendo con la fuerza del sol y deja ver la belleza de su personalidad, antes fea y ahora muy cercana al perfume del Mburucuyá. Aunque nadie nota el cambio porque es lo correctamente hermética para que aquello no deje verse

Ey ey ey , alguien otra vez en el medio, llama y te reclama que bajes de esa nube, ----ey te estoy hablando, que detestable ya termino de peinarse.--
Y bueno existe por todos lados obviamente quien cada 2 x 3 te baja y te cachetea,
la bajaron, no era a sus tiempos, y no pudo permanecer a esas alturas, teniendo esa hermosa vista, que con cada pestañeo,el aroma del calido viento todo lo mejoraba. Lo peor, no fue tan rápido como hubiese querido, cayo en un lugar, golpeo con quien sabe que cosa pero fue el diluyente perfecto para que despegaran sus ojos de esos paraisos internos,ahora podia renocer caminos grises de la necesidad de fortalecerse o quedar por siempre adentro, creí que era una enfermedad, claro que algo que me asusto y creí que de eso nunca la sanaría, pero, esto esta desdibujándose, Katrina, sublima, crecía sin duda ni procedencia solo se elevaba, y si bien cicatrizaba, sin dejar afuera una gota de su turbia sangre, que dolor,sus gritos por las noches ensordecieron a sus vecinos.